Llevo un año guardando este trabajo para enseñároslo un día tan especial como hoy. Y es que cuando lo realicé me di cuenta que eran ideales para transmitir el amor.
Su misión inicial fue servir de figuritas para mi mueble de comedor. Con una niña empezando a gatear y a trepar por los muebles y una madre a la que le dan pánico las figuritas tradicionales, busqué una alternativa irrompible y molona que nos contentara a ambas.
Buscando por Internet encontré a estas preciosidades, Argus y Ágatha, y me los imaginé incluso colocaditos al lado del marco de mi foto de boda, lugar que ocupan actualmente. Son blanditos e irrompibles para ella. No tengo que estar usando constantemente el "no", puede jugar con ellos sin miedo a romperlos o a que se haga daño. Y yo tengo unas figuritas preciosas en blanco, negro y rojo, con líneas sencillas y estilizadas totalmente acordes a la decoración de mi comedor.
El patrón es de Tarturumies. En su página web podéis encontrar patrones amigurumi y recetas de tartas. En definitiva, un rincón muy dulce que merece la pena visitar.
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El patrón lo tenéis
Los polluelos construyeron su nidito de amor sobre unas letras de cuerda y el resultado es para morirse de amor.









